Separaciones Saludables

¿Separarse, divorciarse? Esto no es ni bueno ni malo. Es. Lo que sí que es malo, incluso perverso, es hacer de este desencuentro uno que sea traumático, para los adultos, y para los hijos.

Esto hace que muchas parejas se planteen una separación o divorcio. Esto no es ni bueno ni malo. Es. Todo cambia, nada es permanente. Lo que sí que es malo, incluso perverso, es hacer de este desencuentro uno que sea traumático para los adultos y para los hijos. Perveso es utilizar a los hijos como medios para conseguir un fin.

Nuestro equipo de profesionales cuenta con un  programa para separase o divorciarse de una manera responsable y no agresiva. De esta forma se puede restaurar la armonía familiar.

Los vínculos, los afectos y las conexiones, el amor y el desamor son cruciales para darle sentido a nuestra vida. Cuando algo nos gusta nos ponemos contentos y nos aferramos a ello.  Cuando algo no nos gusta nos ponemos tristes e intentamos cambiar eso que nos gusta. De un lado está la tristeza, y del otro la ira, la violencia. Cuando hay separaciones con desprecio hacia la otra persona, el corazón se encoje y unos y otros sufren.
Los hijos necesitan respetar sus raíces, tanto si al adulto le gustan las del otro progenitor como si no. De no ser así, los hijos se desvitalizan, les baja la autoestima y sufren.

No tiene sentido alguno hacer del dolor que conlleva toda separación, un sufrimiento destructivo.
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